¿Por qué atrae tanto el tema de los tipos de personalidad?

Junio 30th, 2011

Se ha escrito mucho sobre las personalidades: los signos del Zodiaco, las divisiones elaboradas por Hipócrates, Aristóteles y Maslow, la prueba Myers-Briggs, la prueba I-Opt, el Eneagrama, etcétera. Simplemente, son demasiadas opciones para conocer sobre nuestra personalidad y la de los demás. ¿Existirá una manera más simple? De hecho, sí la hay.

Hipócrates (460-370 A.C.), padre de la medicina, clasificó a las personas según los fluidos predominantes de su cuerpo, en cuatro divisiones: Colérico, Melancólico, Sanguíneo y Flemático. En realidad, se refiere a temperamentos más que a personalidades, sin embargo, para efectos de este artículo, usaremos los términos “temperamento” y “personalidad” como sinónimos. Una clasificación con sólo cuatro opciones es más sencilla.

Rafael Limón, en su libro Cómo triunfar con el mínimo esfuerzo, El Método LIMÓN ®, tomó las divisiones de Hipócrates y dio un giro didáctico y lúdico para facilitar la comprensión de cada personalidad y sus características. A esta nueva clasificación le llama ACME ®.

Si analizamos a un típico Colérico, su comportamiento se parece mucho al de un águila: ave majestuosa, solitaria, independiente y con inigualable capacidad de enfoque, por ejemplo, al momento de cazar a su presa. De ahí el nombre para la primera personalidad ACME: Águila. La segunda, el Melancólico, se parece mucho a un castor: poco sociable y con gran orientación al logro de resultados, pero mucho más detallista que el águila; sus diques y madrigueras son verdaderas obras de ingeniería en las que emplea tiempo y paciencia; es un ser cauteloso y previsor. Castor es, entonces, la segunda personalidad ACME ®. Ambas están enfocadas a resultados individuales más que a labores en equipo. Veamos ahora a las dos personalidades que prefieren realizar actividades en grupo. Primero, el Sanguíneo, al que llamaremos Mono, de comportamiento sociable, divertido y juguetón, como un mono; es la estrella de las reuniones, el “alma de las fiestas”; causará una magnífica impresión, pero también puede ser distraído, inconstante y sin disciplina. Finalmente, la última personalidad ACME ®, llamada por Hipócrates, Flemático, recuerda la actitud de un Elefante, introvertido, siempre moviéndose en manada, con calma, sin prisa alguna; te escuchará con gran empatía y atención sin par; su gruesa piel soporta cualquier circunstancia, es afable, amigable y encantador, sólo hay que tenerle paciencia, porque dejará, frecuentemente, los pendientes para después.

ACME® es, entonces, Águila, Castor, Mono y Elefante. Todos tenemos algo de cada personalidad, sin embargo, una predomina ¿Con cuál de las cuatro te identificas más? ¿Qué tal tu pareja? ¿Tus padres? Si su personalidad es distinta a la tuya, hablan un lenguaje diferente. Una buena meta sería aprender a comunicarnos con los demás en su lenguaje, ¿no crees? Tu comunicación con las personas mejorará muchísimo… ¿Aceptas el reto?